Recuperem dies

Hola!
Tal com us hem explicat hem estat uns dies sense internet. La possibilitat de connectar-se encara és precària però hem fet feina off-line per poder-vos-la explicar quan se'ns ha presentat l'ocasió. Ara som a Skagway i a les afores de la biblioteca, que no obre fins al migdia, hi ha un grup de gent apilada buscant xarxa. A continuació us intentarem penjar els diaris dels darrers tres dies, abans que comenci a ploure. Fins ara!

Sense Internet uns dies

Gracies pels vostres comentaris, hem estat uns dies sense Internet i per això no hem pogut escriure. Ara, la propera historia promet! Estigueu alerta... Una abraçada!
Hoy hemos recorrido los 340 kilómetros que separan Fairbanks de Tok. Hemos pensado que lo mejor era pasar la mañana visitando lo que nos faltaba por ver de Fairbanks, con alguna turistada incluida, y pasar la tarde conduciendo hasta Tok.

Hemos dejado el motel hacia a las 9:30h rumbo a un pequeño muelle en el rio de donde salen unos barcos que simulan los antiguos vapores que recorrian el Chena river llevando a los pobres que creyeron que en Alaska crecía el oro de los arboles. Para nuestra suerte, el barco ya había salido y pudimos evitar la turistada de turno, la cual sí que se pagaba a precio de oro ($55).

De aquí fuimos directos a visitar algunas de las zonas de extracción de oro que se encuentran cerca de Fairbanks. El método utilizado es el de drenaje. Mediante unas grandes máquinas horadaban el suelo de ríos y lagos extrayendo toneladas de piedra, que una vez cribados, se convertían en el preciado material. Otra vez el horario y el precio de la visita a El Dorado Gold Mine nos ha hechado para atrás y hemos buscado una alternativa. Casi por casualidad hemos llegado a Goldstream Dredge nº8, donde hemos coincidido con un gran grupo de la tercera edad estadounidense. Todo un show, que ha hecho la visita todavía más interesante.



Con todo, la verdadera pepita de oro de oro es un poco más grande: mide miles de kilómetros y recorre de norte a sur todo el estado en forma de oleoducto. No os imagináis lo presente que está la pipeline en los mensajes electorales que inundan la radio y la televisión estos días. Todo gira entorno a este tubo que genera miles de millones de dolares. Los rusos vendieron Alaska creyendo que una vez habían prácticamente agotado las reservas de pieles de focas ya nada valía este territorio. Años después, cuando los americanos vieron que el oro que encontraron era ridículo, pusieron en duda la compra (aunque con el oro que extrajeron el primer año ya daba para pagar la factura a los rusos). Por suerte, bastante después unas prospecciones al norte del estado dieron el verdadero valor a este territorio: incalculable.


Después de horas de la carretera más recta que hemos hecho hasta ahora, hemos llegado a Tok. Pasaremos una noche en el Young's Motel para seguir nuestro camino hacia Dawson City, en Canadá.