De Anchorage a Talkeetna
dilluns, 9 d’agost del 2010 per Agnes i Alex
Después de este inquietante y fantástico desayuno nos hemos tirado a la carretera. El plan para hoy, y para los siguientes días, es poner rumbo al norte constantemente. La etapa de hoy nos debería llevar hasta Talkeetna. Teníamos previsto llegar después de comer, por lo que hemos ido cubriendo los 180 km sin prisa y con algunas paradas.
Primero nos hemos desviado un poco para llegar al Eklutna Lake. Aquí, y después de autocobrarnos 5 dolares, hemos dado un pequeño paseo por las orillas del algo. Impresionantes las vistas de los picos que lo flanquean. Al llegar tan temprano, solo los mosquitos y multitud de otros insectos voladores nos acompañaban. Era molesto, pero por ahora el repelente hace su trabajo. Este ha sido nuestro primer encuentro con la naturaleza salvaje de Alaska. Hacia frío, no creía que fuera a hacer tanto. El viento era importante y molesto. No se muy bien que era, pero la sensación era la de estar rodeados de una naturaleza peligrosa y dañina. No invitaba a quedarse mucho tiempo sin un propósito que no fuera la pesca, la escalada o lo que fuera. ¿Pero sólo pasear? Era como si todos esos picos o arboles te dijeran: ¿Que haces aquí? A qui se viene a desafiarme o más vale que te vayas por donde has venido. A sí lo hicimos. Al marchar nos cruzamos con otros que si tenían esa propósito y que parecían sentirse como peces en el agua.
Nos fuimos directos al Eklutna Village Historical Park. Interesante la explicación del guía sobre las costumbres funerarias de los indios Atabascos y como estas se fusionaron con las costumbres de la iglesia ortodoxa que trajeron los rusos. Como se ve en la foto, los indios de esta zona construyeron estas minicasitas sobre el cuerpo del difunto con los colores de su familia. Vale la pena la visita.
De aquí, previa una paradita para comer, directos hasta Talkeetna.Curioso lugar. Segun muchos, el lugar que tomaron como referencia los creadores de Doctor en Alaska. A los cinco minutos de llegar a la ciudad habría dicho que no encontraba parecido alguno. Después de pasar la tarde por sus calles y en alguno de sus bares cambió mi opinión. Puro surrealismo. Aparte de las casas, las tipografias de los carteles y la organización de la ciudad, el ambiente es lo que más nos recuerda a esta admirada serie.
Poco más por hoy. El tiempo sigue fatal. Segun los lugareños no es normal que llueva y haga este frío en esta época. Preguntados por si va a cambiar o esto es ya la entrada del invierno, no contestan, pero ponen cara de que "para mi esto ya no cambia". Bueno, tampoco es grave. Solo que mañana tenemos reservada la visita en avioneta al monte McKinley que no se sabe si podremos hacerla por el mal tiempo. Seguid a la escucha en K-Bear (la mítica emisora de Doctor en Alaska y que por estos lares se puede sintonizar!!)