El final... del verano...

... llegó... Y tú partirás...

Nos hemos levantado a las 5 de la mañana para coger el ferri que une Skagway con Haines. Es sólo 1 hora de trayecto pero por el precioso canal de Lynn. Es increíble ver como montañas altísimas con glaciares permanentes se encuentran de repente con el mar y tú pasas con el barco por en medio tan tranquilo. Bueno... no precisamente tranquilos. El viento, el frio, la lluvia... Las condiciones eran muy duras, pero valía la pena salir a la cubierta a disfrutar de lo que las nubes no han podido ocultar.



Sin llegar a encontrarnos con mar abierto hemos llegado a Haines. Era muy curioso el tono reivindicativo de esta ciudad. A pesar de la corta distancia con su vecina Skagway, apenas recibe supercruceros y tiene un toque muy familiar, y lo que ya podríamos llamar "norteño" (pocos comercios, coches viejos y destartalados e inmensas sonrisas detrás de cada mostrador), en contraposición a las grandes multinacionales del turismo enlatado que como os contamos dominan Skagway. Nos ha gustado Haines, pues al igual que a ellos no nos gusta el turismo enlatado.


De aquí hemos ido recuperando el norte camino a la frontera con Canadá. De nuevo el trayecto ha sido una grata sorpresa. Paisajes impresionantes, y punto (no me quiero enrollar más: glaciares, lagos, inmensos valles, algún animalejo...).

La parte negativa (a medias): el tiempo. Alaska es dura e implacable en esto. Nos confiamos con 2 días de sol en Canadá pero aquí... no quiero ni saber la temperatura en el barco, pero durante el día hemos estado entorno a los 7-8 grados con lluvia y viento. Los lugareños dicen que el día es "húmedo" (wet), yo pienso, ¿húmedo?, ¡querrás decir horrible! Hoy al llegar a Haines Junction (el pueblo donde nos alojaremos durante dos noches, a 240km de Haines) nos explicaban que han caído las primeras nieves en los picos de las montañas y que el verano está finiquitado. Habrá que hacerse a la idea, ¿no? Para ello, hoy en nuestra cabaña hemos recreado un clima tropical, que hay leña de sobra y muchas ganas de quitarnos el frio del cuerpo.


Por cierto, pasados el ecuador del viaje ha tocado colada y he aprovechado los minutos de espera para avanzar en mi novela...Dios, como estoy de enganchado a Juego de Tronos, ¡os la recomiendo a todos!

2 comentaris:

    Final del verano? Joder no me quiero imaginar el crudo invierno, aunque supongo que es parte del encanto de estos parajes. Si os sirve de consuelo aquí el tiempo no esta para echar cohetes.

    Bien, Como dice el lema de los Stark "Ya llega el invierno..."

     

    Cuidado no acabeis siendo comida de algun minero, uuuuhhhh.... carne. Un abrazo.