Cara y cruz

Hoy no hemos salido temprano. Teníamos reservado el tour por los fiordos y glaciares a las 11:30 y hemos decido disfrutar de la moderna hospitalidad sueca de nuestra cabaña alargando un poco el sueño. Llevamos muchos días de madrugones importantes. Por una vez, no creo que vayamos a parar al infierno de viajero poco provechoso.

Subimos las persianas y… ¿pero esto que es? Sol. Un día clarísimo como … ¿cómo los de casa?. Ueueue. Justo el día en que hemos de hacer el tour en barco por el fiordo y los glaciares. Antes de coger el barco no podemos parar de fotografiar lo que nos rodea. El puerto de Seward al final del fiordo es precioso. ¡Aprovechemos la luz!


Nuestro barco es un catamarán moderno y bastante espacioso. Al empezar el tour nos comentan que la ruta es variable. Que se trata de ver mucha vida salvaje y que van adaptándose en función de la información que se intercambian con otros barcos.

Al poco de salir un par de orcas, un adulto y un “joven” practican el arte de ascender y dar unas piruetas, para nuestras delicias. Según la explicación del entendido: lo hacen para limpiarse, para comunicarse o… para jugar. Según este “entendido” la grande le enseñaba a la pequeña. ¡Fue increíble ¡Llegó a saltar a 5 metros del barco! Una pasada. La velocidad y el sonido que hacían... Fue un momento increíble que duró como 20 minutos.


De aquí fuimos al glaciar donde el barco se acercaba a su pared y podías ver pequeñas porciones cayendo. Se me olvidaba, por el camino un montón de leones marinos y pájaros que hacían las delicias de los aficionados a fotografiarlos, que aquí también hay unos cuantos. De vuelta una orca solitaria, no tan generosa como las primeras, pero igual de impresionante.


En resumen, vistas maravillosas del fiordo toda la jornada, vida salvaje,... Ahh, se me olvidaba por la tarde algún oso por un bosquecillo de la ciudad. Dónde está la cruz, pensareis algunos. Fácil... En las cuatro bolsas para vomitar que necesitó Agnès y en la que necesité yo. Porque si algo también era salvaje aparte de los animales eran las olas cuando se salía a mar abierto. No nos amargó el viaje por que no fue todo el rato… ¡pero la próxima vez no se nos olvidará la biodramina!

3 comentaris:

    Quina enveja de tants animals salvatges que esteu trobant. A disfrutarlo!

     

    Pobrets, quin tràngol! Esperem que us hagueu recuperat del mareig.
    Petons.

    Oriol, Dolors i Marcel

     

    Doncs sí, de moment no ens podem queixar, tot i que el preu per veure les balenes i algun fraret ("puffin") potser va ser massa alt... Només de pensar en navegar se'ns regira l'estómac!